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Está ubicado en lo que hace trescientos años era el corazón del Guayaquil colonial, manteniendo aún esa atmósfera de antigüedad clásica que lo hace tan especial.
En la actualidad se lo conoce también como Parque de las Iguanas – por la gran cantidad de iguanas que viven en él - está invitado a conocer un poco de la historia de este parque y los diferentes nombres que ha recibido.
Nace como “Plaza de Armas” en 1695 y así se mantiene frente a la antigua iglesia matriz hasta que esta es transformada en catedral en 1838, año en el que, se asume, se iniciaron en él ciertos cambios.
Para mediados del siglo XIX, ostenta un empedrado y una enorme estrella de ocho puntas, trabajado con piedras de color más oscuro que las de sus calles aledañas; gracias a este detalle, será conocido por muchos años como “Parque de la Estrella”; el principal punto de concentración cívica de la ciudad, particularmente para las festividades octubrinas (fiestas de independencia).
Para 1889 y luego de la gestión iniciada en 1872 por un comité formado para el efecto, se levantó el monumento ecuestre de Bolívar pasando a llamarse “Plaza Bolívar”.
Hasta aquí mantenía más características de plaza que otra cosa. No es sino hasta 1895, que gracias a la donación hecha por don Manuel Suárez Seminario, que puede ser enrejado ornamentado con glorieta, bancos y jardines. De esa forma adquiere la imagen de un típico parque de fines del siglo pasado.
En su interior parece que la marcha del tiempo se hubiera detenido; en cada surco de su piso empedrado, en su glorieta y en las formas de su reja de hierro forjado. Al mediodía las iguanas descienden de sus añosos árboles a alimentarse y a tomar baños de sol. A este parque por sus frondosos árboles y la existencia de decenas de iguanas que viven en sus ramas se lo conoce también como Parque de la Iguanas.
En gratitud al señor Seminario, el parque fue reconocido como el “Parque Seminario”. Dice la entrada del Parque Seminario “Este parque fue construido en 1895, gracias a un legado de Don Miguel S. Seminario. El parque uno de los pocos que han permanecido con sus características intactas”.
Se encuentra también, el monumento de los jabalíes, que fue colocado luego de la inauguración de la estatua del Libertador ocurrida el 24 de julio de 1889, fue una donación de la Colonia China, que se integra a los demás elementos del parque.
Sobre el pedestal de hormigón se yergue el monumento que en su base presenta una alegoría en bronce de la naturaleza en la cual se desarrolla la lucha de dos jabalíes. El jabalí inferior está atacando en el vientre al otro jabalí.
Después de la estatua, fue instalada la glorieta o kiosco, que ya existía para 1900. No se conoce exactamente quién fue su autor. Sin embargo, se tiene referencias de que fue fundida en los talleres Val Dosme, en Francia, alrededor de 1882. La glorieta tiene una placa octogonal, está emplazada a un costado del parque y coronada arriba por una ornamentación de hierro de forja, que remata el Domo central de color rojo. Su estructura estaba realizada totalmente en hierro forjado, así como su cubierta.
Dirección: Chile y 10 de Agosto. |