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El Bosque Protector “Cerro Blanco” cuenta con un sistema de senderos naturales y un centro de visitantes con estacionamiento de vehículos, área de picnic, y camping: adecuado con mesas de madera, sillas, parrillas y baterías sanitarias, anfiteatro con capacidad para 200 personas destinado a recibir grupos grandes, glorieta informativa, paneles interpretativos de mamíferos, ruleta de aves, antiguos hornos de cal, callejón de niños, bar el Papagayo Verde.
En él se ofrece caminatas guiadas, visitas al centro de Conservación de Bosques Secos del Litoral, función de títeres, programas especiales para estudiantes que incluyen el cuaderno de trabajo “Conociendo el Bosque” y el curso de técnicas de campo.
Se inició la conservación del área desde abril de 1989, y 2.000 hectáreas fueron declaradas como Bosque Protector. En julio de 1994 se amplió el Bosque Protector con 1.500 hectáreas adicionales.
Cerro Blanco se encuentra a 15 minutos al oeste de Guayaquil. Puede llegar fácilmente en los buses de transporte Chongón, ubicados en las calles Pedro Moncayo y Colón; o también puede hacerlo en los buses que van a la Costa desde el Terminal Terrestre, en taxi o carro particular.
La vegetación de Cerro Blanco depende mucho del clima. Durante la época de lluvia (enero-mayo), toda la vegetación es totalmente verde y el agua corre por las quebradas; el resto del año el bosque está seco, y ciertos árboles, entre ellos el cubo, botan sus hojas para poder sobrevivir al intenso sol. En sus 3.490 hectáreas han sido reportadas 850 especies vegetales.
El Bosque Protector Cerro Blanco es el albergue de muchos animales, como las mariposas morfo con sus alas azules, y lagartijas, que se escabullen entre las hojarascas. También posee 54 especies de mamíferos entre ellos el tigrillo, mono aullador, guanta y saíno.
Cerro Blanco es muy conocido por su diversidad de aves, 213 especies, que incluyen 30 tipos de aves rapaces como el gavilán, halcón, entre otros, y el “Papagayo de Guayaquil”, símbolo de la reserva y especie en peligro de extinción.
Cuenta entre sus alternativas con cuatro caminatas con igual número de riqueza.
Si no le gusta o no puede caminar demasiado, encontrará una primera ruta, denominada Sendero Autoguiado, de los árboles gigantes, ubicado en la falda de la montaña, en el que usted puede dirigirse solo en una distancia de 500 mt. por un tiempo promedio de 20 minutos mientras observa los inmensos ceibos con sus espinas, la vegetación y varios letreros didácticos que le explican detalles de la flora y fauna. En este sendero además se puede observar gruesas lianas, grandes árboles de guasmo, compoño y anona de monte.
La segunda alternativa es el Sendero Canoa, que toma este nombre porque tiene una forma oval. Con una extensión de 1.177 mt. cruzar este sendero toma alrededor de 1 ½ hora, en su recorrido se puede ver abundante vegetación, telarañas a cada metro, pájaros carpinteros. Uno de sus atractivos es el lugar donde bajan los animales del bosque a beber agua, y en el que hay peces, cangrejos y camarones. El estanque se lo aprecia desde un puente de madera, ya que no se puede ingresar, para evitar la contaminación de la única fuente de agua para la fauna del bosque.
Los Senderos Buena Vista Corto y Largo son para las personas que desean mayores aventuras y quieren exigirse más físicamente. El primero requiere un recorrido de 3 horas de caminata con una distancia de 3.000 mt. y el segundo requiere de 5 horas con 5.000 mt. de recorrido.
Ambos senderos tienen una característica en común, van hacia lo alto de la montaña. Como su nombre lo indica desde allí se puede tener una buena vista de la ensenada de la quebrada Canoa, una parte del Golfo de Guayaquil, manglares, camaroneras y asentamientos humanos ubicados frente al bosque. En estos senderos con un poco de suerte se puede escuchar a los monos aulladores, encontrar plantas con poderes curativos, árboles de las más finas maderas y una gran cantidad de aves, tales como mosquero real, trogones, chachalacas, rascahojas, capuchirrufa, entre otras.
Otro atractivo es que puede optar por hacer camping. Eso sí, tendría que traer las carpas y el equipo necesario, aunque de la comida no se debe preocupar, ya que el bar Papagayo Verde le ofrecerá platos típicos bajo pedido, sí el grupo es numeroso.
Cerro Blanco cuenta además con uno de los viveros más grandes de la costa, tiene una extensión de 1 hectárea y se dedica a la producción de plantas especialmente nativas y endémicas de este lugar, las que son utilizadas en los programas de reforestación, pero también produce plantas ornamentales frutales a precios de costo.
Recomendaciones:
Cuando visite Cerro Blanco debe venir con zapatos apropiados para caminar por senderos pedregosos, y en la época de lluvia, con lodo.
Además, traiga ropa cómoda, gorra, agua para beber y repelente contra insectos, durante la estación lluviosa.
Si desea visitar o acampar en Cerro Blanco, puede hacerlo: Dirección: Km. 16 Vía a la Costa. Horario de Atención: Lunes a viernes, previa reservación. Sábados y domingos puede acudir desde las 08h30 hasta las 15h30, sin necesidad de reservación, siempre y cuando el grupo no exceda de 15 personas. Costo: Adultos $ 4.00; Niños $ 3.00 Teléfono: (5934) 287-1900 Ext. 2280 / 2283 e-mail: vonhorst@ecua.net.ec
Administrado por la Fundación Pro -Bosque. *
* El Bosque Protector Cerro Blanco protege uno de los últimos remanentes de Bosque Seco Ecuatoriano y con una gran biodiversidad. Cerro Blanco está administrado por la Fundación Pro - Bosque, organización no gubernamental ecuatoriana, sin fines de lucro. Sus objetivos son la conservación, protección y recuperación de los bosques nativos de la costa ecuatoriana.
* La Fundación Pro-Bosque actualmente está realizando varios proyectos a favor de la conservación de Cerro Blanco, como reforestación, ecuación ambiental, ecoturismo e investigación; realizados muchas veces con el apoyo de estudiantes de universidades nacionales y organizaciones no gubernamentales internacionales. |